
«Si yo le contara…», frase que oímos y usamos cotidianamente, esa forma de decir que existe toda una historia que contar y que a la vez es una muletilla, resume bien el propósito de La ciudad jamás contada, proyecto con el que la Casa Editorial El Tiempo se sumó a la celebración de Bogotá Capital Mundial del Libro, haciendo confluir los principios de la política pública —que hicieron merecedora a la capital de esta designación— con el compromiso corporativo de CEET, que inauguró una de las líneas de acción de la Dirección de Responsabilidad Social con esta iniciativa que resalta la importancia de la lectura y la escritura como mecanismos clave de participación y construcción ciudadana.
Jesús Martín Barbero, quien estuvo presente tanto en la concepción como en el desarrollo del proceso, habla de la importancia de La ciudad jamás contada, señalando que «radica en que un medio importante y centrado en la cultura letrada y sus protagonistas, invita a que lo escriban, no a que lo lean». Esto fue posible gracias al diseño de una metodología incluyente, pensada desde y para dar cuenta de la diversidad. Partiendo de una convocatoria local, en la que se invitó no a los escritores, sino a los ciudadanos a contar la ciudad a través de sus relatos, bajo el eslogan que parafraseaba a Oscar Wilde, «para escribir sólo se necesitan dos cosas, tener algo que decir y decirlo», se recibieron en treinta y dos días más de mil setecientos textos breves que sintetizaban un igual número de historias que querían ser contadas, y sobre todo, daban cuenta de un número representativo de ciudadanos con ánimo de contarse.
Con el ánimo de hacer visible a través de diversos medios de esta Casa Editorial (prensa, TV e Internet) el poder de la escritura como ejercicio de ciudadanía y participación, y la lectura como lugar para la construcción y el reconocimiento de identidades, 'La ciudad jamás contada' registrará a lo largo del 2007 el ejercicio creativo de 10 bogotanos anónimos -que se seleccionarán de acuerdo con el potencial narrativo de sus historias y su relación con la ciudad- que junto con 10 personajes de la cultura nacional, construirán una antología de relatos íntimos, representativos y vivos de la capital.
Este espacio estará abierto para el diálogo sobre esta "arqueología urbana", sobre las formas de contar que tenemos, sobre la oralidad, sobre las distintas lecturas y escrituras, los lenguajes que las habitan y las representaciones de estos en nuestros imaginarios.