Bogotá Capital Mundial del Libro, 20 de Junio 2007
Estamos en Bogotá Capital Mundial del Libro
Muchas veces, en distintos episodios de nuestras vidas nos identificamos con una o varias de las historias de amor plasmadas en los libros. Con ellas nos ayudamos a salir del despecho que nos condena a amar sin ser correspondidos, el abandono de la pareja, el tedio o, sencillamente, nos deleitamos con las ocurrencias de los distintos amores que nos traen las novelas y los poemas, gracias a la habilidad del escritor para plasmar en sus páginas, con fuerza, las distintas caras del amor.
En la segunda cita de Elogio de la Lectura, una jornada de Bogotá Capital Mundial del Libro que alberga mensualmente distintos temas y narradores alrededor de la literatura, el amor y su presencia escénica en los libros será el centro de atención en la conversación que sostendrán las escritoras Soledad Puértolas y Piedad Bonnet, moderadas por su colega Gonzalo Mallarino, en el Auditorio del Museo Nacional el próximo viernes 29 de Junio, a las 7:30 de la noche.
Cada uno de estos autores descubre y reconoce al amor como uno de los principales habitantes en las páginas de los libros, no solo de los suyos, pues también aceptan haber sido marcados por personajes creados por otros escritores en distintos tiempos.
Sin duda, es un grupo de cuatro expertos a la hora de transmitir el mágico sentimiento que comprende una buena extensión de títulos en la historia de la humanidad, cuya propuesta abarca tanto la novela como la poesía.
A la autora española Soledad Puértolas, la impactó la historia de amor plasmada en la novela de Willa Carter Una dama extraviada (1923), según ella, una joya, en la cual tanto el marido de la dama como el amigo enamorado encarnan el amor incondicional y la dama es lo insaciable, el amor no correspondido e incluso dado a los otros.
La misma Puértolas destaca la concepción del amor que inspira El Quijote, porque ayuda a vivir. Le ha dado mucho, especialmente, recrea el amor como creación personal, como un acto de la voluntad, del deseo de vivir con inspiración, con poesía, con sentido.
En el caso del escritor bogotano Gonzalo Mallarino, el impacto se lo trajeron Madame Bovari, a quien antepone, mil veces, La Regenta, o Pepita Jiménez, o Elvira Castro, y a todas ellas antepone la pastorcita Marcela, o Cardenio, en El Quijote, y a todos los anteriores La María, por ser de Isaacs, por los árboles, por el aire del Valle del Cauca, por la trenza rubia…
Por el lado del despecho o la tusa, Mallarino reconoce la fuerza de "Una historia de amor, apenas legible ya, pero que me ayudó en una soledad muy grande en Sasaima (Cundinamarca) cerca a un campo de té donde una niña dejó de quererme, fue la de El Alférez Real. Y todavía evoco los ojos tristes y soñadores de doña Inés de Lara y Portocarrero".
La colombiana Piedad Bonnet igualmente deleitará con sus propias confesiones y algunos apuntes acerca de la importancia y presencia del amor en la literatura.
Estos enunciados marcan la pauta del ambiente que se vivirá esa noche de viernes en el Auditorio del Museo Nacional, en el Encuentro producido por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la compañía Serendipity.
Elogio de la Lectura es organizado por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte en coproducción con la compañía Serendipity.
Con el patrocinio de Banco de Bogotá - Argos - Avianca - Éxito y el apoyo del Centro Cultural Skandia - Biblored y Asociación de Amigos BibloRed.