Escribir y publicar
El Club de Lectores fue una revista virtual diseñada para que todos los ciudadanos interesados pudieran escribir y publicar reseñas, comentarios y preguntas sobre los autores que participaron en los siguientes eventos literarios de Bogotá Capital Mundial del Libro: Bogotá 39, El Elogio de la Lectura, F-11 y Libro al Viento .
Archivo del Club de Lectores
|
Club de lectores
¿Qué fue el Club de Lectores?
El Club de Lectores fue una revista virtual diseñada para que todos los ciudadanos interesados pudieran escribir y publicar reseñas, comentarios y preguntas sobre los autores que participaron en los siguientes eventos literarios de Bogotá Capital Mundial del Libro: Bogotá 39 , El Elogio de la Lectura , F-11 y Libro al Viento
¿Por qué un Club de Lectores?
Para promover la lectura de las obras de los autores que visitaron Bogotá con motivo de su nombramiento como capital mundial.
¿Para qué es el Foro del Club?
Se diseñó un Foro para que enviaran sus preguntas a los autores que se presentaron en el Elogio de la Lectura, Bogotá 39 y F-11.
¿Qué beneficios ofreció el Club?
1. El Club entregó a los interesados libros sobre los autores invitados para que los reseñaran. A cambio de la reseña que publicaron, los interesados recibieron uno de los tantos regalos cedidos por las entidades amigas de Bogotá Capital Mundial del Libro.
2. En el Foro del Club de Lectores los suscriptores podrán enviar preguntas para los autores que participen en los encuentros literarios en la sesión. Las mejores preguntas serán leídas y contestadas por los autores durante dichos encuentros.
¿Qué es una reseña?
Según la Real Academia Española una reseña es una “narración sucinta” o una “noticia y examen de una obra literaria o científica”. En el Club nos gustan las reseñas breves, fáciles de comprender y que inciten a otros a ampliar su lista de lectura o a sacar títulos de ésta. Como el mejor maestro es siempre otro escrito, los invitamos a que lean muchas reseñas acá en el Club y en www.piedepagina.com
“SOMOS LEGIÓN”
DIOS ES REDONDO
Juan Villoro
Editorial Planeta. Bogotá. Abril de 2006. 223 pp.
por Jorge Caicedo
Clasificado como un texto Lado B dentro de la extensa cópula de títulos que presenta el escritor mexicano, es también un descanso confesional para sus lectores, capaces de gritar al unísono como si un balón acabase de atravesar el arco contrario.
Más que pretender indagar en el fanatismo melancólico que sostiene tras su piel de palabra cada escritor, Villoro, brindando una serie de pequeños alaridos biográficos, es capaz de compartir el secreto que más de un autor guarda para siempre.
Desde un campo de fútbol, “(..) un muy complejo sistema de representación del mundo que asimila una alta cuota de estupidez”, Villoro confiesa que fueron las narraciones de alto poder psicológico de Ángel Fernández, quienes le despertaron, de esa brutal manera apasionada, el gusto por el lenguaje y por ende, por la palabra, poco inocente criatura al momento de driblar un balón.
El libro, perfectamente diseñado para poner a rodar, está compuesto por ocho capítulos que proponen a su autor como un temerario cronista que llegó a la dicha esencia del espectáculo de los medios impresos, sencillamente porque se dejó atrapar por las redes invisibles del tal género.
Villoro siempre ha sido un fan fatal del fútbol, y como todo escritor mexicano de culto que se respete le va al Necaxa, un equipo de un pueblo al que jamás ha visitado, y cuyo eco de leyenda –el pueblo fue anegado para construir una central eléctrica-, dice que en tiempos de sequía el agua permite ver el campanario de la iglesia. “Esa abstracción de colores”, como llama a un equipo de fútbol, es aquella manera contemporánea de exhibir la fe y de ondearla sin ningún vestigio de vergüenza como si de una santa creencia se tratara. “No es necesario ver para creer”, y los necaxistas no necesitan ver aquella iglesia sumergida, puesto que la fuerza de su fe les sirve para escuchar las campanas cuando se untan del equipo.
La dura vivencia de ser un aficionado, el campo donde se desarrolla la épica, los gladiadores del tercer milenio, el dios de los pies pequeños –D. A. Maradona-, la bizarra liga española, el filósofo J. Valdano, el comentarista Á. Fernández y los mundiales de Francia, en 1998 (narrado en directo y de manera suicidamente diaria), y de Corea-Japón, en 2002 (narrado en diferido y con una atención semanal), conforman el grueso de un libro que, como tantos otros de su género, aparte de sudar, viene de esa forma precisa que se puede cabecear sin temor para golpear al equipo contrario.
Villoro, como tantos otros jugadores del deporte de las piernas de oro, vuelve a ser un niño cuando entra a la cancha, que en su lenguaje debe traducirse cuando opta a por la hoja en blanco.
¿Qué tiene el fútbol que encanta a tantos poderosos escritores?
Quizás la última posibilidad de épica real que no permite que se convierta en algo terriblemente impostado.
Pero creo que lo que más inquieta al lector es que, detrás de esa cuota debida de razonabilidad, para poner un poco de orden al ardor sentimental que prolifera en cada corazón en medio de un juego, es la pasión la que ondea la bandera última y por ende, la que cualquiera que se asome a estas páginas recordará tras alejarse de su marco de (im)perfección excepcional.
Sí Dios es redondo, según el obispo alemán Nicolás de Cusa, todo juego capaz de regresar al campo de la infancia también lo debe ser, y explica, al fin de cuentas, esa pureza metafórica que sostenía dicha apreciación geométrica, lo que cualquier fanático que se digne de llamarse así, explicará con o sin palabras, puesto que a veces, sólo basta un gesto para dar a entender todo lo que esa abstracción denominada fútbol, contiene para sí.
Reseña de El nuevo diccionario de la Ch (+ bonus track de ñ) de Karl Troller y Eduardo Arias
por Sergio Barón Marín
Composición: Palabras que empiezan por Ch: 115 Págs. Palabras que empiezan con alguna otra letra del abecedario pero tienen contenida la Ch: 146 Págs. Palabras con Ñ: 13 Págs. Introducción, agradecimientos, títulos, etc.: el resto del contenido.
Posología: De vez en cuando, un ratico de calma, antes de dormir, en el bus. Picar aquí y allá para esbozar algunas sonrisas y varias carcajadas.
Contraindicaciones: Hipersensibilidad a la Ch o la Ñ. No ingerir si se está en estado de chanchullería, amor exagerado por Chibchombia o mientras se escucha música para planchar , champeta , Los Chalchaleros , Chakira , cualquier chucuchucu y otras esperpénticas chambonadas musicales.
Advertencias: Prohibido para Uribistas, Samperistas, Serpatizantes, Turbayistas y toda clase de fanáticos de estos chumaceras , charlatanes , chapuceros o fantoches de turno como Buch o Cheney . Se recomienda la no ingestión a aquellos que en alguna medida estén de acuerdo con las opiniones de cualquier clase de Plinio Apuleyo Mendoza, Álvaro Vargas Llosa y Carlos Alberto Montaner (en general, si se es derechista ). No consumir si se es fanático de Chilavert , se adora el estilo de William Vinasco Ch , la Chola Chabuca , los cuentachistes de los Sábados , Pacheco (o Jota Mario por extensión), se va a los conciertos del Chow de las estrellas o por casualidad se tiene toda la colección de Deepak Chopra . Adminístrese con precaución si se es aficionado a Chespirito .
Recomendaciones: Consérvese a la mano para cualquier urgencia de ánimo. Si se encuentra poseído por la ñoñera , la desdicha , algún deschavete o algo por el estilo es indispensable chantarlo como amuleto que aleja la mala suerte. Si se aplica mientras se escucha Banda Chilanga de Café Tacuba el efecto aumenta. Manténgase fuera del alcance de los ñacos , ñeros , ñatos , ñoños y de todos aquellos que por casualidad hayan dicho la frase " este es el mejor vividero del mundo".
Descripción : Tapa roja, al igual que el chupe famoso. Ch inmensa en blanco. Una Ñ pequeña algo locochona . El diccionario de la Ch, sabiendo guardar el gramaje de la ironía y el humor, es esencial para espíritus críticos, no retrógrados. Su acción principal es la de recordar que Chibchombia es un país enclavado en problemas eternos que necesitan ser recordados constantemente. Es un medicamento muy cercano a la memorina, pero que va directo la historia política, cultural, televisiva, deportiva y kich del país. Durante su ingestión están prohibidos el consumo de Chunchullo , Chitos , Charms , Chicharrones , Sancochos , Champús , Chupes o cualquier alimento que contenga la letra Ch (que bastante abunda aquí). Se consiente la ingestión de Uchuvas por estar fuera de clasificación. Se debe tener en cuenta que se incluyen palabras de otros idiomas, que por la acción fonética de nuestros guaches y cachifas han convertido ciertas sílabas a la ch española, como por ejemplo Chumajer (Maikel) , Chakira (de Shakira) , Cheriff (de Sheriff) , Checáut (de Check out) , Chopin (de Shoping) , etc. Si se es Chileno se disfruta igual, si se es Chino no se entiende nada, si se es Mexicano que se coma una enchilada .
Genéricos : Cabe recordar que el efecto no siempre es el mismo. Se recomiendan: los medios escritos Revista Chapinero y la novela Opio en las Nubes de Rafael Chaparro Madiedo, los productos televisivos "La tele", "El siguiente programa", "Anónimos" (los tres de Martín de Francisco y Santiago Moure), Zoociedad, Quack el noticiero, y los múltiples productos realizados por Jaime Garzón; y los espectáculos teatrales o vídeos DVD "La pelota de letras" y "Me pido la ventana" de Andrés López.
*Consérvese a temperatura no superior a la de Bogotá, protéjase del chiflón y la humedad pues puede perder sus facultades en corronchalandia o pueblito paisa. Venta bajo ninguna receta médica.
Advertencia: En el archivo del Club de Lectores encontrará reseñas de los otros 39
25: Claudia Amengual, 38 años
Uruguay

Reseña de Desde las cenizas de Claudia Amengual
Por Jaime Andrés Rivera
La novela Desde las cenizas, de la escritora uruguaya Claudia Amengual, galardonada con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en el año 2006, nos muestra la vida de una mujer llamada Diana, donde la rutina y la monotonía de su matrimonio es el eje central de su existencia. A partir de esta crisis conyugal, surge toda una cadena de asuntos coloquiales que muestran la desidia y la lucha por el poder que siempre caracteriza a “la sagrada institución”.
El libro nos interroga acerca de los dogmas que vienen implícitos en el matrimonio, definido en los Códigos Civiles latinoamericanos como un contrato con sus respectivos deberes y obligaciones. Sencillamente el amor, como muchos de los sentimientos que manifiesta el ser humano, se acaba si no se le presta la atención debida. Pero todas estas situaciones cambian cuando nuestra protagonista inicia una comunicación epistolar (vía e-mail, como corresponde al siglo XXI) con un desconocido de “nickmane” Granuja, palabra que la RAE nos define como “bribón, pícaro”, persona que mediante argucias engaña a los demás. Este pequeño detalle proporciona un nuevo aire en el aburrido mundo que Diana tiene que soportar día a día. Tanto, que el computador instalado por su esposo en casa se convierte en el nuevo motor de su cansado trasegar por la vida. "Era lo primero que buscaba al despertar y lo último antes de meterse a la cama", nos dice al respecto el narrador omnipresente en la novela.
Lo que más llama la atención de esta historia es su prosa rápida y ligera, no exenta de profundidad. Con el correr de las páginas, los personajes cobran tal fuerza que el lector empieza a identificarse con ellos. Con unos diálogos muy frescos y bien logrados por la autora, empezamos a conocer las obsesiones de cada miembro de la familia: sus miedos y sus deseos más oscuros, todo a través de escenarios muy cotidianos. El lector se convierte rápidamente de espectador a cómplice de estos personajes tan humanos y entrañables.
Para finalizar, quisiera hacer énfasis en el homenaje a Rayuela , de Julio Cortázar, autor que visiblemente permea toda la novela. Así pues, los invito a conocer esta hermosa obra que nos atrapa desde las primeras páginas para acompañar a estos personajes que, como el ave fénix, renacen Desde las cenizas.
Reseña de La Rosa de Jericó de Claudia Amengual
Por Alejandro Jiménez-Schroeder
La Rosa de Jericó es mujer. Es femenina en la alteridad, entre la voz del personaje y el universo configurado por los hombres. Es feminista en sus punzantes frases de dolor que entre el pasado y los recuerdos evocados van generando la confrontación con aquel silencio que acompaña al personaje de Helena de forma invisible y dolorosa. Nos damos cuenta que esa voz se ha convertido en gritos, gritos que hablan desde la primera persona de las experiencias y los recuerdos de una mujer que nos cuenta su vida, su infancia, la relación con su madre y las experiencias que la llevaron a darse cuenta en que se había convertido en un ser imperceptible para su esposo y sus hijos.
Cual si fuera una película, la novela nos introduce en la vida de Helena con cientos de imágenes, descripciones cortas y personajes. Una efusiva felicidad, una triste nostalgia, un pequeño recuerdo: todo desde la perspectiva de la mujer que tras cuarenta años comienza a construir el universo desde su propia concepción. En La Rosa de Jericó cada objeto, cada percepción y cada personaje están descritos para ser comprendidos como si se vieran por primera vez. “Las casa no es una casa, sino un apartamento ” pues los ojos de Helena ya no están condicionados por la educación que la había configurando desde la infancia. En vez, Helena confronta a ese mundo patriarcal que a medida que crece se le va haciendo más distante hasta el punto en que el personaje, en su rol de mujer, pierde su voz y su identidad en un mundo que está configurado por los conceptos masculinos.
De esta forma, la novela nos revela la problemática femenina del querer autoconstruirse sin poseer una tradición. Una construcción de la identidad como mujer sin saber cómo lograrlo y sin haber determinado parámetros para determinar la “ madre literaria ” sobre la cual se sustente el discurso femenino sin recurrir a los modelos de las narraciones masculinas. Se desgarra la narración entre recuerdos y silencios de lo que se ha callado, y de los momentos en la vida de aquella mujer que quedaron vacíos por falta de afecto. Y son las manos de Helena, ahora llenas de experiencia, las que permiten reconocer en la escritura un lugar en donde se reconcilian todas esas fuerzas.
Helena en momentos pareciera ser sumisa ante la sociedad, ante los códigos sociales que se han estructurado desde un pensamiento patriarcal y en el cual no encuentra la realización como individuo. En otras ocasiones es lo suficientemente valiente para afrontar con madurez la realidad y definir el universo desde la palabra, tratando de encontrar su definición de ser mujer desde preceptos femeninos.
Claudia Amengual en esta novela nos muestra a una mujer que ha caído en lo más profundo del olvido por parte de sus seres queridos y que en un tortuoso camino de recuerdos y deseos. Una escritura que se da en pasos cortos pues el mundo es pequeño y estático. Al mismo tiempo, es un universo que se expande pues su narrativa no es una narración de acontecimientos, sino fragmentos en la vida del personaje que exploran la interioridad de la mente femenina.
Cuentos de animales de Rudyard Kipling
por Layla Gizeth Cifuentes
Los cuentos de estos animales nos sitúan en lugares y tiempos muy lejanos, en medio de desiertos cuidados por un genio, palmeras y grandes ríos, como el Limpopo y el Amazonas. Eran otros tiempos cuando los animales vivían de otra manera porque eran diferentes, cuando el rinoceronte no tenía su piel arrugada, ni la ballena sus barbas, el dromedario paseaba sin su joroba y el tigre no vestía a la moda. Un curioso elefantito paseaba queriendo saberlo todo y en su encuentro con el cocodrilo obtuvo su trompa. Mientras tanto en las tierras del Amazonas una tortuga fastidiaba a un pequeño jaguar.
Rudyard Kipling nos cuenta estas historias rememorando su vida en Bombay-India, acercándonos a la magia de la poesía y de las leyendas o fábulas de animales que a grandes y chicos divierten. Por su parte las sencillas ilustraciones del libro encantarán a los chicos que lean el libro y quieran conocer a estos personajes:
“No puede enrollarse pero puede nadar/ ¡El espinoso y tozudo puercoespín es! / Puede enrollarse pero nadar / ¡La sólida y parsimoniosa tortuga es!” (pág.83)
Si quieres saber más sobre estos animales curiosos, inteligentes y pillos, déjate atrapar por la imaginación y vuela con este Libro al Viento.
|